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DIOSAS DE LA ANTIGÜEDAD PARTE 11. TALLA EN MADERA.

El mundo de las Diosas

DIOSAS DE LA ANTIGÜEDAD PARTE 11. TALLA EN MADERA.

DIOSA TIAMAT

TIAMAT

A medida que los mitos evolucionan por razones políticas, las deidades de las aguas primigenias femeninas que contienen al mundo y lo crean a partir de su propio ser son desplazadas por dioses que crean el mundo al margen de sí mismos. La diosa es destronada y suplantada.

En el caso de Tiamat, diosa sumeria de las aguas saladas y su consorte Apsu, el agua dulce, engendraron dioses que permanecieron en el seno de la diosa y lucharon por la supremacía hasta que Apsu decidió matarlos. Pero antes, ellos se enteraron del plan y Ea, la sabiduría terrenal mató a Apsu y lo sustituyó. Con el fin de vengar la muerte de su marido, Tiamat engendró una nueva camada de dragones para que combatiesen a Ea, cuyo hijo Marduk le disparó en el vientre partiéndole el útero a fin de utilizar su cuerpo desmembrado para rehacer el mundo que ella había creado.

En el equinoccio de primavera recitaban el relato de la victoria de Marduk sobre la

diosa Tiamat.

DIOSA UZUME

DIOSA UZUME

La chamana Uzume, Diosa de la Alegría, interpretó una danza ritual para la Diosa Amaseratu, con la intención de restaurar las energías fundamentales de la tierra, haciéndola retornar a ella.

DIOSA HINA

DIOSA HINA

La Gran Diosa polinesia, parió una sucesión de divinidades que representaban diversos fenómenos naturales como la luna, el mar, la muerte.

Considerada a menudo como una inmensa bruja durmiente, Hina es la encarnación de la tierra.

HOMBRE UNO

DIOSES MASCULINOS Y DÉMONES

El ritmo natural del macho es fálico, de subida y bajada. Por tanto los mitos tenían que contar historias en las que el macho es la climatérica figura trágica que florece y se desvanece. (W. Irwin Thompson, 1981)

En Europa las figuras masculinas encontradas en la prehistoria, representan un 2-3% del total, incluyendo a hombres itifálicos, y los que lucen cuernos de animales y máscaras de aves, que seguro se usaban en rituales, centauros, hombres vigorosos entronizados y taciturnos o tristes sentados en un taburete con los codos en las rodillas sujetándose las cabezas.

Algunas de estas categorías hunden sus raíces época preagrícola, como los hombres hirsutos, con máscaras de animales, otros como los centauros o el hombre triste son del neolítico asociados a la vegetación que nace y muere.

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