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LAS DIOSAS GRIEGAS

El mundo de las Diosas

LAS DIOSAS GRIEGAS

SACERDOTISA

LO QUE NOS APORTA LA DIOSA

Las diosas son fuerzas numinosas, imágenes que nuestra mente necesita para nuestro crecimiento.

La diosa ha sido adorada desde los albores de la humanidad, y todavía Ella se nos presenta en sueños y en el arte. Necesitamos re-cordar, pues estar alimentados de imágenes solamente masculinas es estar gravemente desnutrido. Yo creo que tenemos hambre de que se reconozca lo sagrado en lo femenino y la complejidad, riqueza y poder nutritivo de la energía femenina.

También necesitamos mitos, pues estos concretizan y particularizan, nos aportan situaciones, argumentos, relaciones que nos sirven de ejemplo en la vida. Necesitamos a la diosa, como un ser no externo, pues los dioses son fuerzas o principios psicológicos que han sido proyectados y personificados.

Lo que una diosa hace, también lo es. La diosa en el pasado proporcionaba alimento y era el alimento, de ahí la semejanza con la mujer. Las diosas identificadas con la fertilidad vegetal se asociaron con la humana. La mujer no solo cultivaba, era fuente de vida desde su propio cuerpo, al igual que la tierra. Los antiguos rituales agrícolas relacionaban la siembra, las relaciones sexuales, la cosecha y el parto.

Lo que provocaba veneración a la diosa era el reconocimiento de la energía como energía transformable. El alimento asociado a lo femenino es el alimento en su aspecto misterioso, sustancia transformada. La mujer transforma su sangre en leche y es capaz con su cuerpo de transformar la vida en algo diferente a ella: un niño.

La diosa no solo crea el mundo. Ella es el mundo. No solo es la dadora del grano. Es el mismo grano. La cíclica aparición y desaparición de la diosa como Demeter-Perséfone se relaciona con el crecimiento y abundancia de alimento en la tierra o con la desolación de la misma.

La diosa da vida y la destruye, compone los opuestos: vida-muerte pero también muerte-renacimiento. En el caso de las diosas de la fertilidad, son también del mundo subterraneo, pues el muerto vuelve a su seno, a su útero y renace. Las diosa del mundo subterráneo o inconsciente es la del reino del alma. La diosa nutre no solo la vida, sino también la vida del alma.

El renacimiento hay que entenderlo como metamorfosis, como conciencia transformada.

Según las tradiciones primitivas la diosa era partenogenética y por ello andrógina. Representa una unidad que abarca toda dualidad y gobernaba los tres mundos.

Las diosas clásicasparece que son más explícitas sobre la psicología personal de lo que lo es la diosa-madre antigua. Por ejemplo las diosas pájaro del neolítico pasaron a ser una figura como Atenea que aunque mantenía su forma de lechuza, o Afrodita de paloma o Hera de pavo real, en la literatura clásica se les redujo a una condición humana. Es el caso por ejemplo de diosas que antes fueron muy poderosas como Ariadna y Helena y después pasaron a ser mujeres. Representadas desde la psicología masculina se las ha sentimentalizado, denigrado y limitado. Expresan cada una por separado un aspecto femenino, como si el hecho de poseer toda una gama de aspectos fuera demasiado abrumador. Las hostilidades entre diosas inducen a pensar sobre como el patriarcado conduce a las mujeres a desconfiar y traicionarse unas a otras.

Tanto el aspecto telúrico en su relación con la muerte y transformación como en su relación con la naturaleza y fertilidad han sido ignorados salvo en Demeter, y a ninguna se le ha dado papel importante en las epopeyas homéricas.

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