Mi trabajo nace de una mirada escultórica hacia la naturaleza y el cuerpo femenino secundada por el estudio del arte, la historia y la mitología del pasado.
1. LA DIOSA, LA TIERRA Y EL CUERPO
Desde muy joven he encontrado en el paisaje aragonés sobre todo una fuente constante de formas: montañas, valles, rocas, vegetación, agua, semillas, frutos, huesos y accidentes del terreno que se convierten para mí en sugerentes volúmenes y texturas.
Percibo la morfología y los perfiles del paisaje como formas femeninas, manifestaciones de la Gran Madre Tierra. Las montañas pueden sugerir muslos, abdomen, pechos o glúteos; los pliegues de la tierra, las marismas o los deltas evocan las concavidades y hume-dades femeninas; la vegetación se convierte en una prolongación de la piel. La naturaleza y la mujer comparten, desde mi mirada, una riqueza formal llena de contrastes: fuerza y delicadeza, dureza y suavidad, permanencia y transformación
Percibo la morfología y los perfiles del paisaje como formas femeninas, manifestaciones de la Gran Madre Tierra. Las montañas pueden sugerir muslos, abdomen, pechos o glúteos; los pliegues de la tierra, las marismas o los deltas evocan las concavidades y hume-dades femeninas; la vegetación se convierte en una prolongación de la piel. La naturaleza y la mujer comparten, desde mi mirada, una riqueza formal llena de contrastes: fuerza y delicadeza, dureza y suavidad, permanencia y transformación. La escultura me permite traducir esas sensaciones a la materia.
2. LO FEMENINO COMO FUERZA CREADORA
La figura femenina, está presente en mi obra desde el comienzo. Me interesa el cuerpo de la mujer como forma, pero también como símbolo y territorio de transformación. Su capacidad de crear, alimentar, transformar y renacer ha sido uno de los grandes ejes de mi investigación artística.
El ciclo corporal femenino, la maternidad, la sexualidad, la muerte y el renacimiento se relacionan en mi trabajo con los ciclos de la luna, el sol, las estaciones y la propia naturaleza.
3. LA DIOSA Y LA MITOLOGÍA
El estudio de la historia, el arte antiguo y la mitología de las diosas constituye otro eje esencial de mi trabajo.
Mi investigación se nutre de las imágenes femeninas de la Antigüedad y, más recientemente, de la Prehistoria, especialmente del Neolítico europeo y de sus símbolos que perduran en nuestros días.
Me atraen especialmente figuras como la Diosa Madre o Gran Diosa, la Diosa Pájaro-Serpiente y la Diosa Preñada de la Vegetación, junto a elementos como la tierra, el agua, la serpiente, la semilla, la mariposa o la abeja, que entiendo como símbolos de transformación, vida, muerte, regeneración y renacimiento.
No pretendo reconstruir ese pasado, sino activar una memoria simbólica capaz de dialogar con el lenguaje del arte contemporáneo.
Modelando en Taller Ker Dana
Tallando un dragón en piedra arenisca en Taller Ker Dana
Talla con gradina en piedra
Tallando madera
Construyendo una escultura de metal
Soldando una pieza
Pintando el Banco de Mama Dana en Taller Ker Dana
Pintando Mujer de Agua en Ker Dana
LA ESCULTURA COMO MATERIA Y EXPERIENCIA
Aunque la piedra ha ocupado un lugar central en mi trayectoria creativa, mi práctica escultórica se define por una exploración amplia y flexible de la materia. A lo largo del proceso he incorporado materiales diversos: madera, hormigón, papel, metal, tejido, etc. utilizando técnicas como la talla, el vaciado y la construcción.
Cada elección responde a una necesidad expresiva concreta y participa de la construcción simbólica de la obra. La eternidad de la piedra convive con la viveza de la madera y con la versatilidad del tejido. El color, tan vital para mi, desplaza la neutralidad del soporte y abre un campo de resonancias simbólicas y emocionales.
En este recorrido, la obra deja de entenderse únicamente como objeto para afirmarse como presencia: un mestizaje formal capaz de convocar memoria, cuerpo y experiencia.
En la última etapa de mi creación en la serie Neomíticas he optado por la técnica mixta constructiva con base en tela metálica y capas de mortero y cemento txt o de cal. Esto me permite mayor versatilidad, no ceñirme al bloque y añadir abalorios, telas, lanas y color. El mestizaje de materiales y formas realistas, surrealistas, pulidas, texturadas, acabadas, inacabadas, es una constante de mis obras y uno de mis valores en mi vida, me parece muy enriquecedor.









