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VÍGENES NEGRAS. PARTE FINAL

El mundo de las Diosas

VÍGENES NEGRAS. PARTE FINAL

VIRGEN DE LA LUZ

VIRGENES NEGRAS

Los sicambrios, antepasados de los merovingios, adoraban a Cibeles como diosa de los nueve fuegos, Arduina.

Dagoberto al subir al trono quiso seguir esta costumbre, la adoración de la Virgen Negra como Nuestra Señora de la Luz.

Según la tradición, María Magdalena llevó a la Sangre Real en su vientre (Santo Grial).

Fundador de los merovingios Meroveo de la familia de Bouillon accedió por derecho al trono de sus descendientes (María y su hijo), tras la primera cruzada.

A la estabilidad femenina, cíclica de la era Tauro, sobrevino el dinamismo vehemente y masculino de la de Aries y la expansión agresiva de los grandes imperios. Con la pérdida del poder de Roma, las religiones místicas incluida el cristianismo y la entrada de la era Piscis todo cambió.

Dos hechos disminuyeron el influjo de lo masculino y el resurgir de lo femenino en Aries. La necesidad del cristianismo de diferenciarse del helenismo y religiones parecidas y la fusión del imperio con la iglesia.

En Roma y otros lugares estaba el culto a Demeter y Perséfone y desde Efeso a Marsella, el culto a Artemisa.

En el mundo Celta dominaba el culto a la Triple Diosa.

En el Este dominaban tres grandes diosas: Isis, Cibeles y Diana, todas negras, se habían establecido en Occidente antes de la romanización.

En la última etapa romana tomó auge el culto a Isis y Cibeles sobre todo.

Todo apuntaba al predominio de la diosa, pero con Constantino el mundo y la diosa se masculinizaron.

REINA SHEBA O REINA DE SABA

El gnosticismo cristiano buscaba la sabiduría femenina y una verdad subjetiva experiencial.

En Edessa extremo oriental y primer sitio del cristianismo sirio, primo la imaginación y una versión más primitiva de la Asunción de María con una liturgia propia.

La corriente mariana fue un torrente desde el 431 y la Virgen fue declarada Madre de Dios.

Los visigodos aceleraron la transición.

Muchos santuarios de la Virgen Negra eran merovingios entre el 500 y el 700 d.C. Pero el mayor auge de la Virgen se dio en época de los cruzados.

El regreso de la figura femenina coincide con la necesidad psicológica de reconciliar religión y sexo. La virgen Negra siempre ha ayudado contra las rigideces patriarcales.

Esta figura es la Shekinah, presencia de Dios femenina. Anima que ha estimulado la fantasía y despertado las proyecciones de los hombres a través de los siglos.

Los ortodoxos Bernardo y Tomás de Aquino dedicaron en su vejez después de atacarla sus más fervientes adoraciones, en historias de amor a la Dama Oscura.

A veces es la Sabiduría de los egipcios y la esposa de Salomón, Sheba o Reina del Sur, del reino de los sabios, gnósticos y astrólogos.

Reina del Sur también el es título de la Condesa de Toulouse, cuya Virgen Negra, la Daurada también fue Diosa de la Sabiduría: Palas Atenea.

El amor cortés, amor espiritual la hizo renacer.

El siglo de la Virgen Negra es el siglo Xll, pero las leyendas se remontan al principio del cristianismo.

El principio femenino da a luz, nutre, protege, cura, recibe tras la muerte e inmortaliza a sus hijos que siguen el camino de la Naturaleza.

La luz de la Naturaleza nos dice que la vida es una peregrinación por las estrellas. Ella es el timón, la nave, la estrella que orienta.

Viene a romper las cadenas de quienes viven en la prisión de la inconsciencia y devolverles a su verdadero hogar. Es compasiva.

Es la tierra virgen no fecundada, la matriz de la Tierra o el Alma.

Tanto el mensaje de la Diosa en la Antigüedad como el de las Vírgenes Negras es, que lo femenino y lo masculino son partes iguales de un todo consciente andrógino, que es la realidad potencial de cada uno.

Por el bien de las almas, los hombres tienen que relacionarse conscientemente con el poder de lo femenino, o sino serán arrollados y poseídos por él a través de su propia inconsciencia.

Fue en Occitania, tierra de Cátaros donde trovadores y hombres aprendieron a obedecer y honrar a las mujeres y al principio femenino fuera del matrimonio. Estas gentes fueron condenadas por la Iglesia en el siglo Xl.

Los cristianos eran hostiles a la manifestación más dinámica del mundo material, la sexualidad.

Los gnósticos veían chispas espirituales en un mundo material que había que buscar y encontrar. El sexo para ellos era permisivo y beneficioso por su significado simbólico: restaurar la unidad primigenia andrógina del ser, que existía antes de la caída.

Lo erróneo era la procreación, no la copulación, lo contrario que para los cristianos.

VIRGEN NEGRA

Reivindico el goce, el placer espiritual, la creación, la libertad consciente, el equilibrio de los opuestos a través de mi vida y de mis Diosas. ¡Salud y vida a la Virgen-Diosa Negra que está en todos nosotros y valor para encontrarla y sentirla!

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